1. ¿Por qué el porcelánico efecto madera supera a la tarima flotante y al parquet?
El suelo porcelánico imitación madera combina la calidez visual del roble, el nogal o el cedro natural con la resistencia técnica del gres porcelánico de baja porosidad (absorción de agua inferior al 0,5%). A diferencia del parquet o la tarima laminada, no se hincha con la humedad, no se raya con el tránsito diario o las mascotas y no requiere lijado ni barnizado.
Esto permite instalar un único pavimento continuo en toda la vivienda —incluyendo salón, pasillos, cocina, cuartos de baño e incluso terrazas exteriores— sin juntas de transición ni cambios de nivel.
- Resistencia total al agua y a la humedad en baños y cocinas.
- Máxima eficiencia energética con sistemas de calefacción por suelo radiante y refrescante.
- Bordes rectificados que permiten juntas mínimas de 1,5 mm del mismo tono de la madera.
- Formatos alargados en lama (20×120 cm, 23×120 cm y 260×120 cm) con relieve sincronizado.
2. Cómo elegir el tono de madera según la luz de tu estancia
En estancias con poca luz natural o pisos urbanos, los tonos miel suaves, haya, roble blanqueado o arce aportan amplitud visual y luminosidad. En cambio, para salones amplios con grandes ventanales, los tonos nogal, cedro tostado o roble envejecido crean una atmósfera arquitectónica cálida y sofisticada.
Si dudas entre dos tonalidades, recuerda que puedes solicitar en nuestra web muestras a domicilio (su coste se descuenta de tu pedido), etiquetadas con el nombre de la pieza y su tono, para verlas con la luz real de tu casa.


